Causas neurofisiológicas de la tartamudez.

Si bien son muchos los factores que se consideran en el origen de la tartamudez, desde un criterio personal adhiero a la perspectiva multifactorial de la disfluencia, principalmente porque considero que el ser humano es soma, psiquis y espíritu. Considerar que una patología o disfuncionalidad corporal es sólo física, dejando de lado la influencia del resto de los componentes constitutivos del ser, es dividir al hombre.

Desde dicha perspectiva multifactorial se consideran:

1- Factores predisponentes: aspectos neurofisiológicos hereditarios y/o adquiridos

2- Factores desencadenantes y de mantenimiento: aspectos ambientales, psicológicos y conductuales.

En esta oportunidad desarrollaré las causas neurofisiológicas de la tartamudez, ya que diversas investigaciones han dado cuenta de los múltiples componentes neuronales involucrados en el origen de la misma.

Una de las teorías se denomina “Teoría de la dominancia cerebral” (1989), ésta fue postulada por Orton y Travis y plantea la ausencia de dominancia hemisférica cerebral para el lenguaje, es decir, que existen patrones anormales o incompletos de dominancia hemisférica cerebral, donde se produce la activación de áreas cruciales para el lenguaje en ambos hemisferios al mismo tiempo.

Otra teoría es el “Modelo de interferencia interhemisférica” de Webster, que considera bien establecida la dominancia hemisférica para el lenguaje, además de una labilidad en el funcionamiento de áreas encargadas del control motor del habla en el hemisferio dominante, con una activación compensatoria del hemisferio no dominante, en el cual se encontró una excesiva activación de áreas relacionadas a aspectos emocionales y anticipatorios, que interfieren con la actividad verbal.

Braun, Fox y col. hacen referencia a las “Dificultades en el automonitoreo auditivo del habla” y postulan:

1- Menor activación de áreas del lóbulo temporal, principalmente izquierdas. El hecho de que la fluidez pueda ser inducida mediante DAF (Feedback auditivo demorado, es un dispositivo electrónico utilizado en el tratamiento de la tartamudez) o ruido blanco, también sugiere el rol crucial del sistema auditivo en la disfluencia.

2- En una investigación (1997) mediante PET (Tomografía por emisión de positores), se encontró que el grado de activación temporal y el nivel de tartamudez se relacionaban inversamente.

La teoría más reciente es la postulada por Per Alm (2004) sobre las “Alteraciones a nivel de los ganglios basales”: El circuito motor ganglio basal-tálamo-cortical controla los movimientos del habla. Normalmente los glanglios basales generan las claves de sincronización temporal (información de timing), indicando al Área Motora Suplementaria (AMS) que envíe la señal de disparo (go signal) para la iniciación del próximo segmento motor del habla. Para Per Alm, la disfunción básica de la tartamudez estaría constituida por el hecho de que los ganglios basales fallan en proveer al AMS de suficiente información de timing. También existiría una excesiva cantidad de dopamina (neurotransmisor que regula el funcionamiento de los ganglios basales y su excesiva liberación produciría una desinhibición general de los impulsos motores y conductuales) en las regiones estriadas del cerebro. La reducción de la disfluencia luego de la administración de drogas antagonistas de los receptores dopaminérgicos, apoya esta hipótesis.

Si bien éste artículo puede resultar un tanto “aburrido”, por su terminología médica, me pareció importante poder incluirlo entre mis publicaciones, porque un lema que rige mi pensamiento y actuar, tanto personal como profesional, es “el considerar a toda persona como una integridad, constituida por un cuerpo, una psiquis y un espíritu, elementos que se interrrelacionan de manera constante”.

Hasta la próxima …

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